Por qué WhatsApp nos arruino la vida

El bendito WhatsApp que nos sirve para mantenernos comunicados continuamente con nuestros seres queridos, amigos y demás. Una aplicación pequeña pero poderosa que no solo se encargó de acortar las distancias, sino que acortó la magia, las emociones, las expresiones y agrandó un buen número de problemas en las relaciones (no solo de pareja, en general cualquier tipo de relaciones).

A veces es mejor no estar tan conectados. Con el fin de argumentar nuestra teoría de que WhatsApp nos arruino la vida nos encargamos de recopilar algunas razones que soportan nuestra triste realidad.

Por qué WhatsApp nos arruino la vida

Del check azul, el online y otros demonios

WhatsApp había decido revolucionar la forma de activar el estrés. No contentos con hacer explícito la hora en que usted se conectaba y si estaba o no online (Que esté en línea y no te responda también es un mensaje.), decidieron agregarle el check azul. La herramienta que indica si ya leyó el mensaje. El ser ignorado virtualmente se convirtió en el peor puñal al corazón y con eso nació una necesidad de atención instantánea (Y fue el origen de muchas peleas).

Dime con quién chateas y te diré cuánto nos vamos a pelear

Dictan las nuevas reglas whatzaperas: a mayor ventana de chats mayor posibilidad de infidelidad. La necesidad de saber con quién hablan las otras personas dio pie para que se crearan aplicaciones alternas como: clave para WhatsApp, desaparecer conversaciones instantáneamente (Como lo hace Snapchat y Telegram), y otras herramientas para esconder arroces en bajo virtuales.

La bendita necesidad de hablar siempre

Ok, seamos claros. Si nos gusta alguien y no hablamos con él o ella todo el tiempo, sentimos que “no hay onda” o que “no le gustas”. ¿Por qué? Básicamente porque desde que existen los chat (Messenger y otros demonios) se creó una necesidad absurda de hablar todo el tiempo.

Qué cómo así, que cómo fue, que qué pasó

Si usted y su novio, tinieblo, amigo, amante o machuque no se entienden por teléfono, olvídese que se van a entender por medio de chat. El WhatsApp se convirtió en el agente desinformador por excelencia y el enemigo del entendimiento. Cualquier cosa que usted escriba podrá ser usada en su contra y ojo si se encuentra en medio de una discusión y el ser al otro lado de la pantalla escribe más rápido que usted los cuervos lo comerán vivo (Qué derrota escribir mal una palabra cuando estás discutiendo).

Bájame el tonito

En algún momento a muchos se nos olvidó que jamás podremos ser genios telepáticos capaces de leer los mensajes que nos envían con la emoción que el emisor quiere expresar. Por eso serán muy frecuentes respuestas como: “No te importo lo que te dije”,”¿Y por qué me hablas así?”, “¿Qué tienes?  ¿Te pasa algo? te siento mal”. Señores y señoras: los mensajes carecen de vida propia, es muy complicado saber en qué “tonito” está escribiendo el o la susodicha.

Retroceder, desaparecerse jamás

Qué lindos eran esos momentos en que usted se podía desaparecer del mapa y tenía la certeza de que nadie lo iba a encontrar. Unas horas en soledad a nadie le caen mal, pero hoy desaparecer supone un bombardeó de mensajes, preguntas, cuestionamientos, intrigas. “Fantasmearse” será peor, pues luego le tocará responder mil ventanas de chat.

24/7

Se ha creado la necesidad de que su pareja sepa donde esta y que esta haciendo en cada momento. Las mentiras piadosas se extinguirán, serán un mito de un comportamiento que alguna vez existió para ocultar ciertas cosas. Si a usted se le ocurre tapar algo caerá como coco en menos de lo que canta un gallo: alguien le pedirá que le mande una foto, alguien subirá una foto suya en las redes, la ubicación lo delatará. Mejor quédese en su casa.

¿Y qué más?

Síntoma de una relación moderna y whatzapera: hablar todo el día por mensajes, interactuar con fotos, mandarse canciones, contar el chisme del día con una nota de voz, planear la hora y el lugar en dónde se van a ver, encontrarse y no tener más de que hablar por que ya se han contado todo.

Emo-ticones

El que manda mayor número de corazones se convirtió en el que más amor da y si usted usuario del chat es ignorante en el campo de los emoticones o los famosos emojis es muy factible que pierda puntos si está tratando de coquetear por ese medio, (El amor no se puede medir en emojis, hay que demostrarlo).

Los errores de nuestra época

No responder un mensaje en menos de 5 minutos (Un pecado mortal, el interés de una relación no se basa en que tan rápido se contesta un mensaje), dejar el cargador en su casa y que se le acabe la batería, tener el móvil en vibrador y no escuchar los mensajes, meter mal el dedo y mandar una palabra inapropiada, equivocarse de ventana y enviar una conversación indecorosa, no usar los suficientes signos de exclamación para expresar alegría, usar el emoticón que no era, mandar una foto sin el filtro adecuado. Bienvenidos seamos todos a la era del chat, (Hay que escribir menos y verse mas).

Se puede aplicar a otras aplicaciones de mensajería instantánea(WhatsApp es la más popular). Si usted está en desacuerdo lo invitamos a que nos diga por qué y nos devuelva la fe en la interacción humana.  

FV

FV

Diseñador gráfico y web, con ganas de trabajar y aprender todo lo posible de este campo tan variado. Creativo tanto en la vida laboral como personal. Diseñar es el arte de transmitir gráficamente lo que uno imagina. Imagina, crea, diseña.

Un comentario sobre “Por qué WhatsApp nos arruino la vida

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    el 14/07/2016 a las 5:04 AM
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